El Manifiesto del Círculo de Viena, 1929
UPB · Programa de Historia · Camilo Atehortúa
Comte ordenó las ciencias en una sola escala y puso la física social en la cúspide. Setenta años más tarde, un grupo de matemáticos, físicos y economistas de Viena publica un manifiesto — y coloca a Comte entre sus propios antecedentes.
Quiénes lo escriben, contra quién, y por qué en Viena.
La tesis fuerte del Manifiesto y lo que exige de la historia.
Por qué no hay una única idea de ciencia, y en qué casilla cae el Círculo.
«El objetivo que perseguía era transmitir las líneas fundamentales de la concepción científica del mundo a un público más amplio, no especializado. Por ello, en su estilo y estructura se asemeja más bien a los manifiestos de las vanguardias plásticas y literarias, tan habituales en la primera mitad del siglo XX.»Pablo Lorenzano · nota a la traducción
Matemático.
Economista y sociólogo.
Físico y filósofo.
Físico. El profesor en torno al cual se reunía el grupo.
Viena, agosto de 1929 · escrito para un congreso en Praga, en septiembre de ese año
«Es históricamente comprensible que Viena fuera un suelo especialmente apropiado para este desarrollo. En la segunda mitad del siglo XIX, el liberalismo fue largamente la corriente política dominante. Su mundo de ideas emana de la Ilustración, del empirismo, del utilitarismo.»Manifiesto · p. 3
«Muchos sostienen que el pensamiento metafísico y teologizante está creciendo hoy de nuevo, no sólo en la vida diaria, sino también en la ciencia.»Manifiesto · p. 2
Metafísica, en este texto, nombra todo enunciado sobre lo que está más allá de la experiencia: el ser en sí, la esencia, el espíritu, la finalidad de la historia. El Manifiesto mete en ese saco a la escolástica, al idealismo alemán y al a priori de Kant — y también, más adelante, al realismo y al idealismo sobre la existencia del mundo exterior.
No es solo una disputa de cátedra. El texto atribuye esa reaparición de la metafísica a «las feroces luchas sociales y económicas del presente»: un grupo se aferra a las formas sociales del pasado y a la metafísica heredada; el otro hace pie en el suelo de la experiencia.
«Si alguien afirma “no hay un Dios”, “el fundamento primario del mundo es lo inconsciente”, “hay una entelequia como principio rector en el organismo vivo”, no le decimos “lo que Ud. dice es falso”, sino que le preguntamos: “¿qué quieres decir con tus enunciados?”»Manifiesto · p. 6
El resultado del análisis no es que la metafísica se equivoque, sino que no dice nada. Sus enunciados quedan «completamente vacíos de significado»: son expresión de un sentimiento sobre la vida. Y para eso, concede el Manifiesto, «el medio adecuado de expresión es el arte, por ejemplo, la lírica o la música». El problema metafísico no se resuelve: se revela como pseudo-problema.
«Como objetivo se propone la ciencia unificada. […] De allí surge la búsqueda de un sistema de fórmulas neutral, de un simbolismo liberado de la escoria de los lenguajes históricamente dados.»Manifiesto · p. 6
«No es muy difícil abandonar conceptos tales como “espíritu del pueblo” y en vez de ellos elegir grupos de individuos de un tipo determinado como objeto. El objeto de la historia y de la economía política son las personas, las cosas y su ordenamiento.»Manifiesto · p. 12
La regla general se enuncia tres páginas antes: «En la descripción científica sólo puede ingresar la estructura (forma de orden) de los objetos, no su “esencia”».
¿Qué queda de la historia si se le retiran las esencias colectivas?
«El Mundo es el resultado de la “organización” que algunas de sus partes (por ejemplo, los hombres) establecen sobre todo aquello que incide sobre ellas, y está en función, por lo tanto, del radio de acción que tales partes alcanzan en cada momento.»Bueno · visor p. 2
De ahí el cuento: para los sapos que vivían en el fondo de un pozo, el mundo era ese pozo. Uno de ellos fue recogido sin querer en el cubo del sacristán que sacaba agua para regar el huerto, y al volver pudo decir: «el mundo es mucho más grande de lo que pensáis: se extiende hasta las tapias del huerto del señor cura». Amplía el mundo, y lo sigue midiendo con su propio radio.
«Los sapos, las ranas, las lechuzas, los leopardos y los hombres tienen, cada uno, en función del “radio de su acción”, un mundo propio, una organización característica de las cosas y procesos que les rodean.»Bueno · visor p. 2
«Veremos de este modo a las Ideas como figuras que fluyen, no ya de algún lugar situado más allá, por encima o por debajo del proceso del mundo, sino del seno de este mismo proceso.»Bueno · visor p. 4
Cuando dos culturas se cruzan, los mismos contenidos quedan insertados en contextos diferentes, y de ahí resultan «superposiciones, desajustes, contradicciones». Las Ideas nacen de esa fricción: tienen fecha y tienen lugar. El párrafo siguiente saca la consecuencia que importa hoy — también la Idea de Ciencia tiene fecha.
«La Idea de Ciencia brota de las ciencias positivas en cuanto estas son instituciones históricas y culturales relativamente recientes. […] Hay, en resolución, muy diferentes acepciones o conceptos de ciencia.»Bueno · visor p. 4
| Acepción de «ciencia» | Escenario | Cuándo | Ejemplos del texto |
|---|---|---|---|
| 1 · Saber hacer | el taller | la más antigua; sigue vigente | «la ciencia del zapatero», «la ciencia del navegante»; el catador que distingue sabores. |
| 2 · Sistema de proposiciones derivadas de principios | la escuela (la Academia) | hegemónica del s. IV a. C. al XVI | Los Segundos analíticos de Aristóteles; los escolásticos la extienden a la teología y al derecho. |
| 3 · Ciencia positivasentido estricto | el laboratorio — «talleres convertidos en escuelas» | época moderna, revolución industrial | Galileo, Newton. Y la Geometría, recuperada aquí negando la dicotomía entre ciencias formales y reales. |
| 4 · Ciencias humanas | la Facultad | siglos XIX-XX | Ciencias Históricas, de la Información, Políticas, de la Educación, Empresariales. |
La cuarta es una extensión del formato de la tercera a campos «reservados a los informes de los anticuarios, de los cronistas, a los relatos de viajes». Ahí está la historia — y ahí cae la advertencia: ese reconocimiento académico «no puede confundirse con una justificación gnoseológica».
La ciencia como actividad cognoscitiva. La «epistemología genética» de Jean Piaget es, en rigor, psicología evolutiva de las facultades de conocer.
La ciencia como producto social, con determinaciones análogas a las de «las sectas, […] las iglesias, […] los partidos políticos o […] la industria».
Las ciencias vistas como procesamiento de información y clasificación de datos.
Las ciencias como «cuerpos proposicionales», analizados con la lógica formal.
teoría genérica · la que aborda la ciencia desde el campo de otra disciplina, donde entra como un contenido más
La teoría de la ciencia por antonomasia busca, en cambio, «aquellos momentos específicos […] en virtud de los cuales pueda decirse que una ciencia positiva dada (por ejemplo, la Termodinámica) se diferencia de una sinfonía, de una catedral o de un partido político […]; y, en cambio, se asemeja a otras ciencias positivas, como puedan serlo la Biología molecular o la Aritmética».Bueno · visor p. 8
¿Qué tipo de conocimiento aporta la ciencia?
Parte de la distinción sujeto / objeto, porque la idea de conocimiento implica siempre un sujeto orgánico. Piaget la formula como el «incremento de conocimiento» respecto del saber precientífico.
¿Qué hace que una ciencia sea esa ciencia, y no otra ni otra cosa?
Parte de la distinción materia / forma, y se mantiene «hasta cierto punto, al margen de la ciencia en tanto que conocimiento».
Y una consecuencia inmediata: la teoría gnoseológica es filosófica, no científica. «El conjunto de las ciencias no constituye una categoría en torno a la cual pudiera establecerse un cierre categorial»: no hay, ni puede haber, una «ciencia de la ciencia».
Como objetivo se propone la ciencia unificada.
Hoy por hoy el proyecto de una ciencia unitaria es sólo un proyecto, y lo único cierto es que existen múltiples ciencias irreductibles.
Bueno nombra allí mismo aquello contra lo que escribe: «la idea cartesiana de una mathesis universalis o el movimiento de la ciencia unificada». Y separa dos planos: de hecho hay muchas ciencias que no se reducen unas a otras — geometría, química, biología molecular; si esa pluralidad es además necesaria, o un accidente que el futuro corregirá, queda abierto.
Si las ciencias son partes de un todo, hay que decir de qué clase de todo. Bueno usa una distinción de su sistema, y de ella depende todo lo que sigue.
Cada parte realiza el todo por separado, sin necesitar a las otras: la clase «los martes», la especie «gato».
Así son las ciencias entre sí. Si formaran una totalidad atributiva, estaríamos de vuelta en la mathesis universalis ya rechazada.
Las partes están trabadas y se necesitan unas a otras: un organismo, una máquina, una catedral.
Así es cada ciencia: «las partes internas de la Geometría no son partes distributivas de la misma, sino partes atributivas del sistema global».
El campo con el que la ciencia opera. «No diremos que las ciencias tienen “objeto”; diremos que las ciencias tienen “campo”».
La biología no tiene la vida como objeto: su campo son los ácidos nucleicos, las mitocondrias, las células, los tejidos.
La co-determinación de esas partes «en tanto son constitutivas del todo»: la demostración en Aristóteles, la clasificación en Platón, el modelo matemático en la física.
Es la forma la que da unidad al campo.
Cada teoría se define por el peso relativo que da a cada plato en la constitución de las verdades científicas. Ese peso se anota con dos valores, 1 y 0, en el orden (materia, forma).
| Familia | Dónde está la verdad | Quiénes | Qué objeta Bueno |
|---|---|---|---|
| Descripcionismo(1,0) | En la materia. La forma es un artificio que deja ver las cosas como se manifiestan. | Mach, Schlick, el Círculo de Viena. | Hipóstasis de la materia — tratar los hechos como si se sostuvieran solos. Y algo peor: «ni siquiera describe el proceder de las ciencias empíricas». |
| Teoreticismo(0,1) | En la construcción teórica. Los hechos no la fundan; a lo sumo la someten a prueba. | Duhem y Poincaré; Popper, con la falsabilidad como criterio. | Deja sin resolver cómo se conecta la forma con la materia: «una opción idealista que se pone de espaldas a los problemas más urgentes de la ciencia positiva». |
| Adecuacionismo(1,1) | En la correspondencia entre las dos: la proposición es verdadera si se ajusta a la realidad. | Aristóteles, Newton, Tarski. La doctrina tradicional. | Su equilibrio «es sólo un espejismo»: supone una materia ya estructurada que solo podríamos conocer a través de las formas. |
| Materialismo gnoseológico(0,0) | En ninguno por separado: en la co-determinación de los materiales del propio campo. | Gustavo Bueno. | Es su propia respuesta — el cierre categorial. La lectura del viernes. |
«El neopositivismo del Círculo de Viena, en la versión de Moritz Schlick, puede citarse, por tanto, como el modelo más puro de descripcionismo que cabe imaginar: “el fin de la ciencia es dar una descripción verdadera de los hechos”.»Bueno · visor p. 16
Bueno no lo descarta: le reconoce haber sido el «instrumento catártico» que limpió a la filosofía de la ciencia del teoreticismo que la dominaba. Pero saca la consecuencia. Para un descripcionista consecuente, la ley de Hooke ni siquiera sería una proposición verdadera sobre la naturaleza: sería una función proposicional, resuelta en la colección de valores medidos.
| x (metros) | 0,05 | 0,06 | 0,07 | 0,08 | 0,09 | … |
|---|---|---|---|---|---|---|
| y (Kgr.) | 10 | 12 | 14 | 16 | 18 | … |
| K = y/x | 10/0,05 | 12/0,06 | 14/0,07 | 16/0,08 | 18/0,09 | … |
la ley deja de ser una ley y pasa a ser una tabla · visor p. 17
«Los símbolos (0,0) […] no habrá que interpretarlos en términos absolutos, como mera ausencia, en las ciencias, de materia y de forma; estos símbolos (0,0) tienen un sentido dialéctico, como negaciones, respectivamente, de la hipóstasis de la forma […] y de la hipóstasis de la materia.»Bueno · visor p. 20
Y así se anuda con lo anterior: «el materialismo gnoseológico se nos presentará como un circularismo derivado de cierres categoriales muy concretos».
En la descripción científica sólo puede ingresar la estructura (forma de orden) de los objetos, no su “esencia”.Manifiesto · p. 9
Hay sólo conocimiento de la experiencia que se basa en lo dado inmediatamente.Manifiesto · p. 8
Un sistema de axiomas completamente libre de toda implicación empírica puede, al comienzo, ser considerado como un sistema de definiciones implícitas.Manifiesto · p. 10
La concepción del carácter tautológico de la matemática […] es sostenida también por el Círculo de Viena.Manifiesto · p. 10
anoten la familia frente a cada número
Si la ciencia solo admite lo que se reduce a la experiencia inmediata, ¿qué ocurre con aquello que el historiador no puede observar — una mentalidad, una clase social, un régimen?
El Manifiesto propone sustituir el «espíritu del pueblo» por grupos de individuos de un tipo determinado. ¿Se gana precisión, se pierde el objeto, o las dos cosas a la vez?
Si de hecho existen muchas ciencias irreductibles, ¿en qué sentido sigue significando algo la palabra «ciencia» en singular?
Las cuatro familias no son casillas estancas. Bueno lo dice así: «pensar (proponer) una teoría es pensar contra otras» — cada una se sostiene negando a las demás, y por eso las necesita.
Bueno rechazó tres familias: el descripcionismo hipostasía la materia, el teoreticismo la forma, el adecuacionismo las dos. Queda la suya: el cierre categorial. Lectura: ¿Qué es la ciencia?, visor pp. 21-59.
La concepción científica del mundo sirve a la vida y la vida la acoge.
En junio de 1936, un antiguo alumno mata a tiros a Schlick en la escalera de la Universidad de Viena. Con la anexión de Austria el Círculo se disuelve y sus miembros se exilian.
El texto «no estuvo al alcance de los lectores, entre otros motivos por su desaparición de la vida pública por la acción del nazismo». Volvió a circular en 1973.