Estudios Sociales y Culturales I · Bloque III · Sesión 18
Bloque III · Sesión 18

Lo social detrás de lo económico

El deseo sin regla y la ganancia con método

Durkheim, El suicidio (1897), libro II, cap. V · Weber, La ética protestante y el espíritu del capitalismo, Introducción y cap. I

De la sesión anterior

La tasa de suicidios es un hecho de la sociedad, no una suma de casos

  • Suicidio: toda muerte que resulta de un acto de la víctima, «a sabiendas del resultado» (Introducción, p. 4).
  • La cifra anual apenas cambia en cada país, y cada sociedad tiene «una aptitud definida para el suicidio» (Introducción, p. 8).
  • El plan del libro: el libro segundo busca las causas sociales y las especies de suicidio que producen (Introducción, p. 13). El capítulo de hoy es una de esas especies.

I

Durkheim: el suicidio anómico

El suicidio, libro II, cap. V — pp. 1-35 del archivo

La apuesta

La sociedad no solo atrae a los individuos: también los regula

«La sociedad no es sólo un objeto que atraiga, con desigual intensidad, los sentimientos y la actividad de los individuos. Es también un poder que los regula. Existe una relación entre la forma de ejercer esta acción reguladora y la tasa social de suicidios.» Cap. V, p. 1

Cuando la riqueza de un país crece de golpe, ¿los suicidios suben o bajan?

Los datos

La ruina y la prosperidad súbitas tienen el mismo efecto

Crisis de ruina

Viena, 1873: crisis financiera; los suicidios pasan de 141 en 1872 a 216 en 1874. París, 1882: el crack de la Bolsa; de un crecimiento anual de los suicidios que no pasaba del 2 % a uno del 7 %.

p. 2

=
Crisis de prosperidad

Italia, tras la unidad de 1870: industria, salarios y riqueza al alza; los suicidios suben un 36 % entre 1871 y 1877. Prusia, tras la guerra de 1870 y la unificación alemana: +90 % entre 1875 y 1886. Francia, año de la Exposición de 1878: +8 %, el mayor aumento anual entre 1874 y 1886.

pp. 3-4

«Si las crisis industriales o financieras aumentan el número de suicidios no es por lo que empobrecen, puesto que las crisis de prosperidad tienen el mismo resultado; es porque son crisis, es decir, perturbaciones del orden colectivo.» p. 5

La explicación

Nada en el cuerpo limita el deseo humano: el límite tiene que venir de la sociedad

El animal

Necesita reponer lo que gasta. «Cuando el vacío se colma, el animal se encuentra satisfecho y no pide nada más.»

p. 8

≠
El ser humano

«Abstracción hecha de todo poder regulador externo, nuestra sensibilidad es un abismo sin fondo que nada puede colmar.» Por eso, «cuanto más se tenga, más se querrá».

pp. 8-9

«Sólo la sociedad […] está en situación de desempeñar ese papel moderador porque es el único poder moral superior al individuo cuya superioridad acepta este.» Y debe obedecerse «por respeto y no por temor». pp. 10 y 12

Por qué la bonanza también mata

En la crisis la escala de lo justo se desarma, y entonces se aspira a todo

«Hace falta tiempo para que la conciencia pública reclasifique a los hombres y las cosas. […] Ya no se sabe lo que es posible y lo que no, lo que es justo o injusto, qué reivindicaciones y esperanzas son legítimas y cuáles no. Por consiguiente, se aspira a todo.» pp. 12-13

La escala en tiempos normales

Hay una reglamentación, no siempre jurídica, «sobre el máximo de bienestar que cada clase social puede legítimamente buscar o alcanzar» (p. 10).

La pobreza como freno

«Si la pobreza protege contra el suicidio es porque, en sí misma, es un freno» (p. 13). En los departamentos franceses, más rentistas, más suicidios (p. 5).

De la crisis al estado normal

En el comercio y la industria la falta de regla se volvió crónica

La religión

Moderaba a los ricos «recordándoles que los intereses terrenales no lo son todo para el hombre». Hoy «ha perdido la mayor parte de su poder».

p. 14
El poder político

«En vez de regular la vida económica, se ha convertido en su instrumento y su servidor.»

p. 14
Los gremios

Fijaban salarios, precios y producción. Ni esa reglamentación «puramente utilitaria» logró mantenerse.

pp. 14-15

«La industria ha dejado de ser percibida como un medio cuyo fin está por encima de ella para convertirse en el fin supremo de los individuos y las sociedades. […] El estado de crisis y anomalía es constante, normal, por así decirlo.» pp. 14-15

Comercio e industria están entre las profesiones con más suicidios; la agricultura, donde los viejos poderes reguladores aún pesan, entre las de menos (p. 16).

La otra anomia crónica

El matrimonio también es una regla, y el divorcio la afloja

Departamentos franceses, por suicidios por millónMenos de 50101-150Más de 300
Divorcios y separaciones por 1000 matrimonios2,65,412,4

Tres de los ocho grupos de la tabla, p. 21. Los divorciados se suicidan «entre tres y cuatro veces más que los casados» (p. 23).

La función del matrimonio

«Regula la vida pasional, y el matrimonio monogámico más estrechamente que cualquier otro […]; asigna la necesidad de amar a un objeto rigurosamente definido y cierra el horizonte.»

p. 31

→
La conclusión

«Es el estado de anomia conyugal, producido por la institución del divorcio, el que explica el desarrollo paralelo de divorcios y suicidios.» Pero la ley afecta al marido, no a la esposa: «uno tiene necesidad de contención, la otra de libertad».

pp. 33-34

Un tipo nuevo

El anómico no depende de cuán ligado está el individuo, sino de cuán regulado

Por qué se cometeQué le faltaDónde recluta
Egoísta«Porque los hombres no ven la razón de vivir».La sociedad está ausente de la actividad colectiva, que queda «desprovista de objeto y significado».Las profesiones intelectuales, «el mundo del pensamiento».
Altruista«Porque ven la razón de vivir fuera de la vida misma».——
Anómico«Porque la actividad social está desorganizada».Las pasiones individuales quedan «desprovistas de normas que las regulen».El mundo industrial o comercial.

«Podemos devolver a la sociedad todo lo que hay de social en nosotros y no saber limitar nuestros deseos; se puede vivir en estado de anomia sin ser un egoísta y viceversa.» p. 17

Hacia Weber

La conducta económica tiene causas que no son económicas

Durkheim · la regla

La religión importa porque frenaba el deseo: enseñaba que el orden social es providencial y moderaba a los ricos. Al perder su poder, el apetito económico quedó suelto.

El suicidio, cap. V, p. 14

/
Weber · la ética

Busca «el influjo de ciertos ideales religiosos en la constitución de una “mentalidad económica”», de un ethos económico. La religión no frena la ganancia: le da forma.

La ética protestante, Introducción, p. 16

Durkheim reprocha a economistas ortodoxos y socialistas el mismo «dogma del materialismo económico» (p. 14).

II

Weber: el problema del capitalismo occidental

La ética protestante y el espíritu del capitalismo, Introducción y cap. I — pp. 1-40 del archivo

El autor

Max Weber, 1864-1920

Quién fue

Nació en Erfurt (Prusia) y murió en Múnich. Hijo de un jurista y político liberal de la época de Bismarck. Estudió derecho, historia y economía; fue catedrático en Heidelberg, dejó la enseñanza por años a causa de fuertes depresiones y en 1909 fundó la Asociación Sociológica Alemana.

Nota editorial del libro completo
Este libro

El estudio salió en una revista académica, el Archiv für Sozialwissenschaft, en 1904-1905, y desató polémicas que Weber responde en las notas. La Introducción es posterior: cita un libro de 1919. Llama «mi respetado maestro» al economista Lujo Brentano y usa la estadística de un alumno suyo, Offenbacher.

pp. 6, 19, 23 y 25

Economía y sociedad, también lectura de este bloque, es póstuma (1922).

La pregunta de la Introducción

¿Por qué ciertas formas racionales solo aparecieron en Occidente?

«¿Qué serie de circunstancias ha determinado que sólo sea en Occidente donde hayan surgido ciertos sorprendentes hechos culturales (ésta es, por lo menos, la impresión que nos producen con frecuencia), los cuales parecen señalar un rumbo evolutivo de validez y alcance universal?» Introducción, p. 1

Existió en otras partesSolo en Occidente, según Weber
CienciaAstronomía babilónica, medicina indiaFundamento matemático, «experiencia racional», laboratorio (pp. 1-2)
MúsicaPolifonía, intervalos, instrumentosArmonía y contrapunto, orquesta, pentagrama (p. 3)
ImprentaEl arte tipográfico, en China«Una literatura impresa, destinada a la prensa y las revistas» (p. 4)
EstadoFuncionarios, partidosConstitución, derecho estatuido, funcionario especializado (pp. 4-5)
La apuesta

El capitalismo, «poder de mayor importancia en nuestra vida moderna»

Introducción, p. 5

El capitalismo, ¿es el deseo de enriquecerse sin límite?

La primera distinción

El afán de lucro es universal; el capitalismo es su moderación racional

«Tanto el deseo de lucro, como la tendencia a enriquecerse, en especial monetariamente hasta el máximo, no guardan ninguna relación con el capitalismo» — se encuentran en «los camareros, o ya los médicos, cocheros, artistas, mujeres mundanas, funcionarios corruptibles, jugadores, pordioseros, soldados, ladrones», «en todos los tiempos». p. 5

«El capitalismo debería ser considerado, justamente, como una sujeción o, al menos, como la moderación racional de este instinto desmedido de lucro.» p. 5

El acto capitalista: una ganancia calculada en dinero · pp. 6-8
Presupuesto inicial

El valor en dinero de lo que se pone en juego.

Cálculo en cada paso

Antes de actuar y para controlar lo ya hecho.

Liquidación

El balance final «deberá superar al “capital”».

La segunda distinción

Capitalistas hubo en todas partes; la organización racional del trabajo libre, solo en Occidente

El «capitalista aventurero»

Presta para guerras y piraterías, arrienda impuestos, explota plantaciones con esclavos, especula. «Ha existido en todas partes del mundo»: Babilonia, Grecia, India, China, Roma.

p. 9

≠
El capitalismo occidental

«La organización racional−capitalista del trabajo básicamente libre.» Con dos condiciones: la separación entre la casa y la empresa, y la contabilidad racional.

pp. 10-11

«Así como fuera de Occidente faltan los conceptos de “burgués” y de “burguesía” […], de igual modo faltaba el “proletariado” como clase.» p. 12

El programa

Un racionalismo peculiar, y una sola cara de la causa

«Lo que podemos considerar “racional” en uno, puede parecer “irracional” en otro. […] Lo primordial es conocer las características particulares del racionalismo occidental.» pp. 15-16

Lo que el libro estudia

«El influjo de ciertos ideales religiosos en la constitución de una “mentalidad económica” −de un ethos económico», el de la ética racional del protestantismo ascético.

p. 16

/
Lo que deja para después

«Habremos de concretarnos a mostrar aquí uno de los perfiles de la relación causalista.» La economía también actúa sobre la religión, y esa «relación causal inversa» no debe descuidarse.

p. 16

Las renuncias del método

Ni juicios de valor sobre las culturas ni explicación por la herencia

Sin sermones«Quien desee “sermones”, vaya a los conventículos. No es nuestra intención dedicar una palabra siquiera a discutir la relación de valor que pueda existir entre las distintas culturas.»p. 19
Sin herencia«Aludir a la “herencia” me hace entender que sería negarse al conocimiento, tal vez factible actualmente, y desviar el problema a factores que por el momento no son aún conocidos.»p. 21
Una laguna declaradaSin investigación etnográfica «queda al descubierto una laguna, contra la cual puede el etnógrafo objetar con toda razón».p. 20
Cap. I · Confesión y estructura social

Baden, 1895: un 61 % de católicos y un 37 % de protestantes

Cap. I, p. 28, nota 13

Por cada mil habitantes, ¿quiénes tienen más capital: los católicos o los protestantes?

La estadística confesional

Los protestantes, más cerca del capital y de la escuela técnica

BadenProtestantesCatólicosJudíos
Población (1895)37,0 %61,3 %1,5 %
Rentas de capital por cada mil (marcos)954 060589 0004 millones
Liceos43 %46 %9,5 %
Escuelas municipales superiores51 %37 %12 %

Datos de Offenbacher, pp. 25 (nota 10) y 28 (nota 13).

En parte por motivos históricos, en los cuales «su apego a un determinado credo religioso no aparece como causa de fenómenos económicos, antes como el resultado de ellos». pp. 25-26

La inversión del nexo causal

La riqueza no lo explica todo: la religión también elige el oficio

La escuela y el oficio

Los católicos prefieren la enseñanza humanista; los protestantes, la técnica y comercial, y salen antes del taller a la fábrica. Allí «el adiestramiento de una habilidad personal, dirigida bajo el influjo de un ambiente religioso […], ha determinado la elección profesional».

pp. 28-30
Las minorías

Las minorías excluidas del poder suelen volcarse a la industria: polacos, hugonotes, cuáqueros, judíos. Los católicos alemanes no. Los protestantes, «en mayoría o minoría, han revelado siempre una singular inclinación hacia el racionalismo económico».

pp. 30-31
Un hecho olvidado

La Reforma no aflojó el control religioso sobre la vida: lo endureció

«La supresión del dominio eclesiástico sobre la vida no era el espíritu de la Reforma, antes bien el anhelo de cambiar la forma de aquel poder por otra distinta. Es más, sustituir un poder demasiado suave, casi imperceptible en la práctica […], por otro que debería intervenir con mucha más intensidad en todos los ámbitos de la vida pública y privada.» pp. 26-27

El calvinismo del siglo XVI en Ginebra, Escocia y los Países Bajos: «tiranía puritana» aceptada por las burguesías más ricas (p. 27).

Una explicación descartada

El tópico del católico ascético y el protestante materialista no explica nada

«Si analizamos el refrán que reza: comer bien y dormir tranquilo, vemos que el protestante es quien se decide por lo primero, en tanto que al católico le gusta más dormir tranquilo.» Offenbacher, citado en pp. 32-33

Lo que Weber opone

Los puritanos ingleses, holandeses y americanos se caracterizaban por lo opuesto al «amor al mundo», y los hugonotes perseguidos fueron un apoyo del capitalismo francés. «Con la vaguedad de tales ideas […] no se llega a ninguna parte» (pp. 33-34).

Lo que sí se observa

Juntas en los mismos grupos, «la “virtud” capitalista del sentido del negocio y una forma intensa de religiosidad, que inunda y regula todos los actos de la vida»: calvinistas, pietistas, cuáqueros, menonitas (pp. 35 y 38).

Adónde lleva el capítulo

El vínculo con el capitalismo hay que buscarlo en lo propiamente religioso

«Si pretendemos hallar un nexo entre ciertas manifestaciones del protestantismo y de la cultura capitalista moderna, no será en el “amor al mundo” (supuestamente imaginado) en mayor o menor grado materialista (diríamos opuesto al ascetismo), sino, con más exactitud, en sus características netamente religiosas.» p. 39

El filósofo francés Montesquieu, en El espíritu de las leyes, ya decía que los ingleses aventajaban a todos en «la piedad, el comercio y la libertad» (p. 39). Ya los españoles sabían que «la herejía» «era benéfica al espíritu comercial» (pp. 35-36).

El cap. II · fuera de la lectura

El documento que Weber elige para el «espíritu»: Benjamin Franklin

«Considera que el tiempo es dinero. Aquel a quien le está dado ganar diez chelines por día con su trabajo y se dedica a pasear la mitad del tiempo […] no debe calcular sólo esto, sino que, realmente, son cinco chelines más los que ha gastado, o mejor, ha derrochado.» «Considera que el crédito es dinero.» Libro completo, p. 49

Quién era

Impresor, científico y político de las colonias inglesas de Norteamérica (1706-1790), hijo de un padre «recalcitrante calvinista». Son consejos «a un joven comerciante» (1748) y «a los que quieren ser ricos» (1736).

Libro completo, pp. 51 y 56
Lo que Weber lee ahí

«No se da a conocer […] únicamente una técnica vital, sino una “ética” específica, y el hecho de quebrantarla es una omisión del deber.» Ganar más y más dinero «procurando evitar cualquier goce inmoderado».

Libro completo, pp. 52 y 55
Lo que el resto del libro desarrolla

El enemigo del espíritu capitalista es el tradicionalismo

Tradicionalismo

Al segador se le sube el pago a destajo para que trabaje más, y no trabaja más: le basta ganar lo de siempre. Su aspiración no es «ganar más y más dinero, sino continuar su existencia pura y llanamente como siempre lo hizo».

Cap. II · libro completo, pp. 66-67

≠
El deber profesional

El sentimiento de una obligación ante la propia profesión «es la más peculiar “ética social” del mundo civilizado capitalista». La palabra alemana es Beruf: profesión y, a la vez, llamamiento.

Libro completo, cap. II, pp. 56-57 · cap. III, p. 93

Primera parte: I Confesión y estructura social · II El espíritu del capitalismo · III Concepción luterana de la profesión. Segunda parte: la ética profesional del protestantismo ascético.

Lo que el resto del libro desarrolla

El pago a destajo no cambia a la obrera tradicional; la formación religiosa, sí

La obrera tradicionalista

«Es la mujer, especialmente la soltera, que como obrera sigue apegada al tradicionalismo.» Ninguna quiere adoptar nuevas formas de trabajo, y «una promesa de elevar el pago de los destajos fracasa, topa irremediablemente contra el muro de la rutina».

Cap. II · libro completo, pp. 69-70

≠
La joven pietista

«Las jóvenes con sólida formación religiosa, en especial pertenecientes a la secta pietista, se manifestaban de muy distinto modo»: en ellas se unen «la potencialidad de concentración de la mente y el sincero propósito elemental de cumplir con la “obligación” del trabajo».

Cap. II · libro completo, p. 70

Weber lo dice por observación propia: «los casos por mí presenciados en una fábrica de Westfalia» (p. 38, nota 29). Y en una nota apunta que en la «emancipación» femenina «han concurrido factores de ascendencia bautizante» (libro completo, pp. 233-234).

Durkheim y Weber, frente a frente

Dos maneras de explicar la economía por lo que no es economía

Durkheim, El suicidio, cap. VWeber, La ética protestante
Qué explicaPor qué suben los suicidios en las crisis y en el comercio y la industriaPor qué el capitalismo racional del trabajo libre nació en Occidente
Con quéLa regla: un poder moral que pone límite al deseo (pp. 9-10)Las ideas: un ethos nacido de ideales religiosos (p. 16)
Papel de la religiónUn freno que se perdió (p. 14)Un motor de la conducta económica racional (pp. 31 y 39)
La pruebaSeries de suicidios por año, país, profesión y estado civilEstadística confesional y comparación entre civilizaciones
Lo que deja fueraLas condiciones materiales: la miseria «protege» (p. 5) y el «materialismo económico» es un dogma (p. 14)La «relación causal inversa», declarada y aplazada (p. 16); la herencia (p. 21)

Weber ya nombra la «lucha de clases» y la oposición entre «el gran empresario y el jornalero libre» (pp. 12-13).

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