El deseo sin regla y la ganancia con método
Durkheim, El suicidio (1897), libro II, cap. V · Weber, La ética protestante y el espíritu del capitalismo, Introducción y cap. I
I
El suicidio, libro II, cap. V — pp. 1-35 del archivo
«La sociedad no es sólo un objeto que atraiga, con desigual intensidad, los sentimientos y la actividad de los individuos. Es también un poder que los regula. Existe una relación entre la forma de ejercer esta acción reguladora y la tasa social de suicidios.» Cap. V, p. 1
Cuando la riqueza de un país crece de golpe, ¿los suicidios suben o bajan?
Viena, 1873: crisis financiera; los suicidios pasan de 141 en 1872 a 216 en 1874. París, 1882: el crack de la Bolsa; de un crecimiento anual de los suicidios que no pasaba del 2 % a uno del 7 %.
p. 2
Italia, tras la unidad de 1870: industria, salarios y riqueza al alza; los suicidios suben un 36 % entre 1871 y 1877. Prusia, tras la guerra de 1870 y la unificación alemana: +90 % entre 1875 y 1886. Francia, año de la Exposición de 1878: +8 %, el mayor aumento anual entre 1874 y 1886.
pp. 3-4
«Si las crisis industriales o financieras aumentan el número de suicidios no es por lo que empobrecen, puesto que las crisis de prosperidad tienen el mismo resultado; es porque son crisis, es decir, perturbaciones del orden colectivo.» p. 5
Necesita reponer lo que gasta. «Cuando el vacío se colma, el animal se encuentra satisfecho y no pide nada más.»
p. 8
«Abstracción hecha de todo poder regulador externo, nuestra sensibilidad es un abismo sin fondo que nada puede colmar.» Por eso, «cuanto más se tenga, más se querrá».
pp. 8-9
«Sólo la sociedad […] está en situación de desempeñar ese papel moderador porque es el único poder moral superior al individuo cuya superioridad acepta este.» Y debe obedecerse «por respeto y no por temor». pp. 10 y 12
«Hace falta tiempo para que la conciencia pública reclasifique a los hombres y las cosas. […] Ya no se sabe lo que es posible y lo que no, lo que es justo o injusto, qué reivindicaciones y esperanzas son legítimas y cuáles no. Por consiguiente, se aspira a todo.» pp. 12-13
Hay una reglamentación, no siempre jurídica, «sobre el máximo de bienestar que cada clase social puede legítimamente buscar o alcanzar» (p. 10).
«Si la pobreza protege contra el suicidio es porque, en sí misma, es un freno» (p. 13). En los departamentos franceses, más rentistas, más suicidios (p. 5).
Moderaba a los ricos «recordándoles que los intereses terrenales no lo son todo para el hombre». Hoy «ha perdido la mayor parte de su poder».
p. 14«En vez de regular la vida económica, se ha convertido en su instrumento y su servidor.»
p. 14Fijaban salarios, precios y producción. Ni esa reglamentación «puramente utilitaria» logró mantenerse.
pp. 14-15«La industria ha dejado de ser percibida como un medio cuyo fin está por encima de ella para convertirse en el fin supremo de los individuos y las sociedades. […] El estado de crisis y anomalía es constante, normal, por así decirlo.» pp. 14-15
Comercio e industria están entre las profesiones con más suicidios; la agricultura, donde los viejos poderes reguladores aún pesan, entre las de menos (p. 16).
| Departamentos franceses, por suicidios por millón | Menos de 50 | 101-150 | Más de 300 |
|---|---|---|---|
| Divorcios y separaciones por 1000 matrimonios | 2,6 | 5,4 | 12,4 |
Tres de los ocho grupos de la tabla, p. 21. Los divorciados se suicidan «entre tres y cuatro veces más que los casados» (p. 23).
«Regula la vida pasional, y el matrimonio monogámico más estrechamente que cualquier otro […]; asigna la necesidad de amar a un objeto rigurosamente definido y cierra el horizonte.»
p. 31
«Es el estado de anomia conyugal, producido por la institución del divorcio, el que explica el desarrollo paralelo de divorcios y suicidios.» Pero la ley afecta al marido, no a la esposa: «uno tiene necesidad de contención, la otra de libertad».
pp. 33-34
| Por qué se comete | Qué le falta | Dónde recluta | |
|---|---|---|---|
| Egoísta | «Porque los hombres no ven la razón de vivir». | La sociedad está ausente de la actividad colectiva, que queda «desprovista de objeto y significado». | Las profesiones intelectuales, «el mundo del pensamiento». |
| Altruista | «Porque ven la razón de vivir fuera de la vida misma». | — | — |
| Anómico | «Porque la actividad social está desorganizada». | Las pasiones individuales quedan «desprovistas de normas que las regulen». | El mundo industrial o comercial. |
«Podemos devolver a la sociedad todo lo que hay de social en nosotros y no saber limitar nuestros deseos; se puede vivir en estado de anomia sin ser un egoísta y viceversa.» p. 17
La religión importa porque frenaba el deseo: enseñaba que el orden social es providencial y moderaba a los ricos. Al perder su poder, el apetito económico quedó suelto.
El suicidio, cap. V, p. 14
Busca «el influjo de ciertos ideales religiosos en la constitución de una “mentalidad económica”», de un ethos económico. La religión no frena la ganancia: le da forma.
La ética protestante, Introducción, p. 16
Durkheim reprocha a economistas ortodoxos y socialistas el mismo «dogma del materialismo económico» (p. 14).
II
La ética protestante y el espíritu del capitalismo, Introducción y cap. I — pp. 1-40 del archivo
Nació en Erfurt (Prusia) y murió en Múnich. Hijo de un jurista y político liberal de la época de Bismarck. Estudió derecho, historia y economía; fue catedrático en Heidelberg, dejó la enseñanza por años a causa de fuertes depresiones y en 1909 fundó la Asociación Sociológica Alemana.
Nota editorial del libro completoEl estudio salió en una revista académica, el Archiv für Sozialwissenschaft, en 1904-1905, y desató polémicas que Weber responde en las notas. La Introducción es posterior: cita un libro de 1919. Llama «mi respetado maestro» al economista Lujo Brentano y usa la estadística de un alumno suyo, Offenbacher.
pp. 6, 19, 23 y 25Economía y sociedad, también lectura de este bloque, es póstuma (1922).
«¿Qué serie de circunstancias ha determinado que sólo sea en Occidente donde hayan surgido ciertos sorprendentes hechos culturales (ésta es, por lo menos, la impresión que nos producen con frecuencia), los cuales parecen señalar un rumbo evolutivo de validez y alcance universal?» Introducción, p. 1
| Existió en otras partes | Solo en Occidente, según Weber | |
|---|---|---|
| Ciencia | Astronomía babilónica, medicina india | Fundamento matemático, «experiencia racional», laboratorio (pp. 1-2) |
| Música | Polifonía, intervalos, instrumentos | Armonía y contrapunto, orquesta, pentagrama (p. 3) |
| Imprenta | El arte tipográfico, en China | «Una literatura impresa, destinada a la prensa y las revistas» (p. 4) |
| Estado | Funcionarios, partidos | Constitución, derecho estatuido, funcionario especializado (pp. 4-5) |
Introducción, p. 5
El capitalismo, ¿es el deseo de enriquecerse sin límite?
«Tanto el deseo de lucro, como la tendencia a enriquecerse, en especial monetariamente hasta el máximo, no guardan ninguna relación con el capitalismo» — se encuentran en «los camareros, o ya los médicos, cocheros, artistas, mujeres mundanas, funcionarios corruptibles, jugadores, pordioseros, soldados, ladrones», «en todos los tiempos». p. 5
«El capitalismo debería ser considerado, justamente, como una sujeción o, al menos, como la moderación racional de este instinto desmedido de lucro.» p. 5
El valor en dinero de lo que se pone en juego.
Antes de actuar y para controlar lo ya hecho.
El balance final «deberá superar al “capital”».
Presta para guerras y piraterías, arrienda impuestos, explota plantaciones con esclavos, especula. «Ha existido en todas partes del mundo»: Babilonia, Grecia, India, China, Roma.
p. 9
«La organización racional−capitalista del trabajo básicamente libre.» Con dos condiciones: la separación entre la casa y la empresa, y la contabilidad racional.
pp. 10-11
«Así como fuera de Occidente faltan los conceptos de “burgués” y de “burguesía” […], de igual modo faltaba el “proletariado” como clase.» p. 12
«Lo que podemos considerar “racional” en uno, puede parecer “irracional” en otro. […] Lo primordial es conocer las características particulares del racionalismo occidental.» pp. 15-16
«El influjo de ciertos ideales religiosos en la constitución de una “mentalidad económica” −de un ethos económico», el de la ética racional del protestantismo ascético.
p. 16
«Habremos de concretarnos a mostrar aquí uno de los perfiles de la relación causalista.» La economía también actúa sobre la religión, y esa «relación causal inversa» no debe descuidarse.
p. 16
Cap. I, p. 28, nota 13
Por cada mil habitantes, ¿quiénes tienen más capital: los católicos o los protestantes?
| Baden | Protestantes | Católicos | Judíos |
|---|---|---|---|
| Población (1895) | 37,0 % | 61,3 % | 1,5 % |
| Rentas de capital por cada mil (marcos) | 954 060 | 589 000 | 4 millones |
| Liceos | 43 % | 46 % | 9,5 % |
| Escuelas municipales superiores | 51 % | 37 % | 12 % |
Datos de Offenbacher, pp. 25 (nota 10) y 28 (nota 13).
En parte por motivos históricos, en los cuales «su apego a un determinado credo religioso no aparece como causa de fenómenos económicos, antes como el resultado de ellos». pp. 25-26
Los católicos prefieren la enseñanza humanista; los protestantes, la técnica y comercial, y salen antes del taller a la fábrica. Allí «el adiestramiento de una habilidad personal, dirigida bajo el influjo de un ambiente religioso […], ha determinado la elección profesional».
pp. 28-30Las minorías excluidas del poder suelen volcarse a la industria: polacos, hugonotes, cuáqueros, judíos. Los católicos alemanes no. Los protestantes, «en mayoría o minoría, han revelado siempre una singular inclinación hacia el racionalismo económico».
pp. 30-31«La supresión del dominio eclesiástico sobre la vida no era el espíritu de la Reforma, antes bien el anhelo de cambiar la forma de aquel poder por otra distinta. Es más, sustituir un poder demasiado suave, casi imperceptible en la práctica […], por otro que debería intervenir con mucha más intensidad en todos los ámbitos de la vida pública y privada.» pp. 26-27
El calvinismo del siglo XVI en Ginebra, Escocia y los Países Bajos: «tiranía puritana» aceptada por las burguesías más ricas (p. 27).
«Si analizamos el refrán que reza: comer bien y dormir tranquilo, vemos que el protestante es quien se decide por lo primero, en tanto que al católico le gusta más dormir tranquilo.» Offenbacher, citado en pp. 32-33
Los puritanos ingleses, holandeses y americanos se caracterizaban por lo opuesto al «amor al mundo», y los hugonotes perseguidos fueron un apoyo del capitalismo francés. «Con la vaguedad de tales ideas […] no se llega a ninguna parte» (pp. 33-34).
Juntas en los mismos grupos, «la “virtud” capitalista del sentido del negocio y una forma intensa de religiosidad, que inunda y regula todos los actos de la vida»: calvinistas, pietistas, cuáqueros, menonitas (pp. 35 y 38).
«Si pretendemos hallar un nexo entre ciertas manifestaciones del protestantismo y de la cultura capitalista moderna, no será en el “amor al mundo” (supuestamente imaginado) en mayor o menor grado materialista (diríamos opuesto al ascetismo), sino, con más exactitud, en sus características netamente religiosas.» p. 39
El filósofo francés Montesquieu, en El espíritu de las leyes, ya decía que los ingleses aventajaban a todos en «la piedad, el comercio y la libertad» (p. 39). Ya los españoles sabían que «la herejía» «era benéfica al espíritu comercial» (pp. 35-36).
«Considera que el tiempo es dinero. Aquel a quien le está dado ganar diez chelines por día con su trabajo y se dedica a pasear la mitad del tiempo […] no debe calcular sólo esto, sino que, realmente, son cinco chelines más los que ha gastado, o mejor, ha derrochado.» «Considera que el crédito es dinero.» Libro completo, p. 49
Impresor, científico y político de las colonias inglesas de Norteamérica (1706-1790), hijo de un padre «recalcitrante calvinista». Son consejos «a un joven comerciante» (1748) y «a los que quieren ser ricos» (1736).
Libro completo, pp. 51 y 56«No se da a conocer […] únicamente una técnica vital, sino una “ética” específica, y el hecho de quebrantarla es una omisión del deber.» Ganar más y más dinero «procurando evitar cualquier goce inmoderado».
Libro completo, pp. 52 y 55Al segador se le sube el pago a destajo para que trabaje más, y no trabaja más: le basta ganar lo de siempre. Su aspiración no es «ganar más y más dinero, sino continuar su existencia pura y llanamente como siempre lo hizo».
Cap. II · libro completo, pp. 66-67
El sentimiento de una obligación ante la propia profesión «es la más peculiar “ética social” del mundo civilizado capitalista». La palabra alemana es Beruf: profesión y, a la vez, llamamiento.
Libro completo, cap. II, pp. 56-57 · cap. III, p. 93
Primera parte: I Confesión y estructura social · II El espíritu del capitalismo · III Concepción luterana de la profesión. Segunda parte: la ética profesional del protestantismo ascético.
«Es la mujer, especialmente la soltera, que como obrera sigue apegada al tradicionalismo.» Ninguna quiere adoptar nuevas formas de trabajo, y «una promesa de elevar el pago de los destajos fracasa, topa irremediablemente contra el muro de la rutina».
Cap. II · libro completo, pp. 69-70
«Las jóvenes con sólida formación religiosa, en especial pertenecientes a la secta pietista, se manifestaban de muy distinto modo»: en ellas se unen «la potencialidad de concentración de la mente y el sincero propósito elemental de cumplir con la “obligación” del trabajo».
Cap. II · libro completo, p. 70
Weber lo dice por observación propia: «los casos por mí presenciados en una fábrica de Westfalia» (p. 38, nota 29). Y en una nota apunta que en la «emancipación» femenina «han concurrido factores de ascendencia bautizante» (libro completo, pp. 233-234).
| Durkheim, El suicidio, cap. V | Weber, La ética protestante | |
|---|---|---|
| Qué explica | Por qué suben los suicidios en las crisis y en el comercio y la industria | Por qué el capitalismo racional del trabajo libre nació en Occidente |
| Con qué | La regla: un poder moral que pone límite al deseo (pp. 9-10) | Las ideas: un ethos nacido de ideales religiosos (p. 16) |
| Papel de la religión | Un freno que se perdió (p. 14) | Un motor de la conducta económica racional (pp. 31 y 39) |
| La prueba | Series de suicidios por año, país, profesión y estado civil | Estadística confesional y comparación entre civilizaciones |
| Lo que deja fuera | Las condiciones materiales: la miseria «protege» (p. 5) y el «materialismo económico» es un dogma (p. 14) | La «relación causal inversa», declarada y aplazada (p. 16); la herencia (p. 21) |
Weber ya nombra la «lucha de clases» y la oposición entre «el gran empresario y el jornalero libre» (pp. 12-13).