El suicidio como objeto de la sociología
Émile Durkheim, El suicidio (1897), Introducción — pp. 1-13 del archivo
«Puesto que el suicidio es un acto individual que sólo afecta al individuo, parece que debería depender únicamente de factores individuales y ser estudiado por la psicología. Por lo demás, ¿no suelen ser el temperamento del suicida, su carácter, sus antecedentes, los acontecimientos de su vida privada, los que explican su resolución?» Introducción, p. 6
¿Quién explica el suicidio: la psicología o la sociología?
I
Introducción, apartado I, pp. 2-5
«Como no proceden de una clasificación metódica y se limitan a traducir las impresiones confusas de la muchedumbre, ocurre con cierta frecuencia que se agrupan categorías de hechos diferentes bajo un único término genérico, o que se designa a realidades de la misma naturaleza con nombres distintos.» Introducción, p. 2
«El investigador […] está obligado a constituir por sí mismo los grupos que quiere estudiar […]. Cuando el botánico habla de flores o de frutos, o el zoólogo habla de peces o de insectos, utilizan esos términos en sentidos previamente delimitados.» Introducción, p. 2
«Llamamos suicidio a toda muerte que resulta, mediata o inmediatamente, de un acto, positivo o negativo, realizado por la propia víctima.» Dejar de comer cuenta igual que el hierro o el fuego.
p. 3«La intención es algo demasiado íntimo como para que pueda ser apreciada desde fuera.» Además, un mismo acto puede servir para fines distintos.
p. 3Lo común a todos los casos es que «cuando la víctima obra sabe cuál ha de ser el resultado». Es un rasgo que se puede averiguar.
p. 4El criterio: rasgos «lo suficientemente objetivos como para que todo observador de buena fe los reconozca» (p. 2).
«Se llama suicidio a todo caso de muerte que resulte, directa o indirectamente, de un acto, positivo o negativo, realizado por la víctima misma, a sabiendas del resultado. La tentativa sería el mismo acto cuando no llega a término y no arroja como resultado la muerte.» Introducción, p. 4
Según la definición, ¿cuáles de estas muertes son suicidios?
«Cuando se lleva la abnegación al extremo del sacrificio de la propia vida se trata, científicamente, de un suicidio.» p. 4
Los suicidios son «una forma exagerada de prácticas usuales» (p. 5).
II
Introducción, apartado II, pp. 6-12
«Si […] consideramos el conjunto de los suicidios cometidos en una sociedad dada, durante una unidad de tiempo determinada, comprobaremos que el total no es una simple suma de unidades independientes ni una colección, sino que constituye por sí mismo un hecho nuevo y sui generis, con su propia unidad e individualidad, es decir, con naturaleza propia, una naturaleza eminentemente social.» Introducción, p. 6
| Año | 1843 | 1844 | 1845 | 1846 | 1847 | 1848 | 1849 | 1850 | 1851 | 1852 | 1853 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Francia | 3020 | 2973 | 3082 | 3102 | (3647) | (3301) | 3583 | 3596 | 3598 | 3676 | 3415 |
| Prusia | 1720 | 1575 | 1700 | 1707 | (1852) | (1649) | (1527) | 1736 | 1809 | 2073 | 1942 |
Entre paréntesis, las cifras de los años excepcionales (nota 4 del autor). Extracto de la tabla, p. 6.
«De ahí que, en 1848, tuviera lugar una depresión brusca en todos los Estados europeos. […] El suicidio evoluciona en ondas de movimientos distintos y sucesivos, que tienen lugar por impulsos.» p. 7
Varía de un año a otro el doble que los suicidios, por término medio (tabla II). Y es casi igual en todos los pueblos de civilización similar: en Francia, entre 1841 y 1870, ronda las veintitrés defunciones por mil habitantes.
pp. 8 y 11
Cambia poco de un año a otro, pero entre sociedades varía «hasta el doble, el triple, el cuádruple y aún más». Se calcula por millón o por cien mil habitantes.
pp. 8 y 11
«Cada sociedad tiene, en un momento determinado de su historia, una aptitud definida para el suicidio.» p. 8
| País | 1866-1870 | 1871-1875 | 1874-1878 | Puesto en los tres periodos |
|---|---|---|---|---|
| Italia | 30 | 35 | 38 | 1.º · 1.º · 1.º |
| Inglaterra | 67 | 66 | 69 | 3.º · 2.º · 2.º |
| Francia | 135 | 150 | 160 | 8.º · 9.º · 9.º |
| Prusia | 142 | 134 | 152 | 9.º · 8.º · 8.º |
| Dinamarca | 277 | 258 | 255 | 10.º · 10.º · 10.º |
| Sajonia | 293 | 267 | 334 | 11.º · 11.º · 11.º |
Seis de los once países de la tabla, pp. 11-12.
«En esta marcha ascendente los diversos pueblos han guardado sus respectivas distancias. Cada uno tiene su coeficiente de aceleración peculiar.» p. 11
«Lo que expresan estos datos estadísticos es la tendencia al suicidio de cada sociedad colectivamente considerada. No vamos a determinar ahora en qué consiste esta tendencia, si es un estado sui generis del alma colectiva que tiene su realidad propia o si sólo representa una suma de estados individuales.» Introducción, p. 11
La permanencia de la tasa exige «un conjunto de características distintivas, solidarias»; su variabilidad muestra que cambian «como la peculiaridad social misma» (p. 11).
III
Introducción, pp. 12-13 · Las reglas, cap. I
Las condiciones individuales que no son lo bastante generales «quizá determinen que se mate un individuo aislado, pero no que la sociedad en su conjunto sienta hacia el suicidio una inclinación más o menos intensa».
p. 12
«De entre los muchos factores del suicidio, los únicos que le conciernen son los que actúan sobre el conjunto de la sociedad. La tasa de suicidios es el resultado de esos factores y nos atendremos a ellos.»
p. 12
Su influencia «es nula o muy limitada». Libro primero.
Cómo producen sus efectos y las especies de suicidio. Libro segundo.
Qué es la tendencia colectiva y qué relación guarda con otros hechos sociales. Libro tercero.
| Las reglas, cap. I | El suicidio, Introducción | |
|---|---|---|
| Exterioridad | «Modos de actuar, de pensar y de sentir, exteriores al individuo» (pp. 40-41). | La tasa es un hecho «con naturaleza propia», distinto de cada caso particular (p. 6). |
| Generalidad | «Si es general será porque es colectivo […], pero no es colectivo por ser general» (p. 47). | «El total no es una simple suma de unidades independientes» (p. 6). |
| Estadística | La tasa de suicidios expresa «cierto estado del alma colectiva»: las circunstancias individuales «se neutralizan entre sí» (p. 46). | Si la tendencia es «un estado sui generis del alma colectiva» o una suma de estados individuales queda sin decidir (p. 11). |
| Coacción | Un «poder de coacción» que se reconoce por la sanción o por la resistencia (pp. 41 y 48). | La palabra no aparece: el rasgo que se trabaja es la constancia de la cifra. |